Hoy os traemos a Comandante Twin. Comandante Twin es una banda formada en 2017 que, con tres discos (ahora cuatro) publicados, se ha consolidado como una de las agrupaciones emergentes con mayor proyección en la escena nacional y con una sólida base de seguidores.
Su primer LP, «1984», grabado con Pachi García Alis en Baeza, los situó en el mapa gracias a su tema más escuchado, «Hay una luz». Poco después descubrieron Aranda de Duero, un lugar que marcaría un antes y un después en su trayectoria. De la mano de Planeta Sonoro y José Caballero firmaron su segundo trabajo, «Hoy», cuya presentación en una Joy Eslava abarrotada supuso la confirmación de su ascenso, acompañada por más de 40 conciertos.
La pandemia interrumpió los planes de la banda, pero lejos de frenarles, los fortaleció. Tras cambios de formación y algunos altibajos, iniciaron una nueva etapa de crecimiento cimentada en grandes canciones. Temas como «La isla de deseo», «Ser valiente» o «Tu primera fila» se han convertido en pequeños himnos que el público corea en cada concierto. Ahora, bajo la producción de Santos & Fluren, Comandante Twin encara la etapa más ambiciosa de su carrera. A finales de abril vió la luz «Retrocasualidad» su cuarto álbum de estudio, un disco más maduro, con un sonido cuidado y elaborado, que promete marcar un punto de inflexión.
Uno de los últimos adelantos de este álbum fue «Madrid», canción dedicada a su ciudad. Y ahora que llegan las fiestas de la ciudad, lo celebramos conociendo más a fondo a la banda de la mano de Humber, su guitarrista.

- Rompamos el hielo con las presentaciones. Para quién aún no os conozca, ¿quiénes sois Comandante Twin? ¿De dónde viene el nombre de la banda?
Comandante Twin somos un grupo de amigos de hace bastante tiempo. Nos conocimos en el periplo madrileño de tocar. Nosotros tocábamos mucho con la guitarra por la calle y ahí conocimos a los gemelos.
El nombre viene porque nosotros teníamos dos gemelos en el grupo, que ya no están, que son Pablo y Guille. Y de ahí viene un poco toda la historia. Edu hacía canciones en su casa con sus amigos, tenía un primo que era colega de los gemelos —de los “Twins”—, que tocaban en bandas y siempre habían tenido grupos. Ahí empieza un poco el periplo.
Un día se van a Tarifa y hacen un concierto sin nombre. Entonces, como eran gemelos, se quedó lo de “Twin” y empezaron a jugar con palabras hasta llegar a Comandante Twin, que parece que les gustó… y ya nos gusta a todos.
- Aunque hoy estáis aquí 2, en realidad Comandante Twin lo formáis 6 personas. Hoy en día parece que es difícil dejar de lado egos personales para remar a favor de un proyecto en común. ¿Cuál es vuestro secreto?
Pues como te he dicho: la amistad y el cariño. Yo creo que es la única manera de poder llevar esto adelante, con tantas formas de ver la vida y tantos sitios hacia donde puedes tirar. Ninguna decisión es mala.
Creo que nosotros somos capaces de buscar puntos en común, que no es sencillo muchas veces, pero normalmente nos hemos dado cuenta de que las buenas decisiones suelen partir de ponerlas muy en común. De ahí salen normalmente las mejores decisiones. Eso lo hemos aprendido e intentamos ser cuidadosos con eso. La verdad es que así es como funcionamos básicamente.
- Actualmente estáis terminando vuestro cuarto álbum, pero ya conocemos algunos adelantos. De hecho, estáis presentando “Madrid”, el último de ellos. ¿Qué podéis contarnos de la canción?
Es la canción más directa de todas. Una canción que llega un poco por sorpresa. Desde el principio sabíamos que tenía algo especial. Ha conectado mucho con la gente de una forma muy directa y, al principio, nos dio un poco de vértigo porque era muy diferente a lo que solíamos hacer.
Ha habido una serie de cosas que nos pusieron alerta con el tema, pero estamos muy contentos con el recibimiento.
- La canción es un homenaje a vuestra ciudad, pero también a esas noches madrileñas. Y eso nos lleva irremediablemente a la época de la movida madrileña ¿os gustaría haberla podido vivir?
Sí. Nosotros somos muy de aquí. Muchas de las canciones que hemos hecho han surgido aquí. Hemos pasado mucho tiempo en los bares, cenando, disfrutando, viendo conciertos… Y tenía sentido que muchas de las historias que nos pasan fueran aquí.
También es un homenaje a la ciudad que ha visto las historias detrás de las canciones.
Y sí, creo que la banda hubiera encajado muy bien en esa época. Por el gusto que había, por las ganas de hacer cosas y de liberarte un poco haciendo música. Creo que era un momento muy libre y nosotros también hemos sido capaces de serlo un poco en ese sentido.
Y luego muchos de esos garitos y lugares donde pasaban esas historias nos han acompañado desde pequeños. Nos representa en parte.
- Como si el espíritu de la mismísima Bruja Lola os poseyese, ¿Dónde veis a Comandante Twin en 10 años?
Bueno, espero que haciendo canciones. Eso ya sería un éxito muy grande. Espero que juntos y siguiendo adelante… haciendo nuestro disco número diez, imagínate. Ojalá.
Con ganas de seguir. Porque vinculados a la música siempre vamos a estar de una manera u otra. Pero es verdad que me da mucho vértigo mirar dentro de diez años.
- Hoy en día hay quién dice que dedicarse al arte en casi cualquiera de sus formas es de ser un poco kamikaze. Sin embargo, vosotros ya lleváis casi 10 años con el proyecto ¿Qué es lo que os hace no desistir y seguir adelante en el complicado mundo de la música? ¿Se resiente la ilusión en todo este tiempo?
Por necesidad. Por no saber hacer otra cosa. Nosotros nos hemos criado —o nos hemos hecho más o menos grandes— haciendo canciones, intentando grabar discos y viviendo así.
Hemos encajado nuestra vida alrededor de la música, con sus idas y venidas, sus curros… Orbitamos alrededor de la música y hacemos muchas cosas que nos permiten vivir para seguir dando vueltas a esto.
Es como tener la manzana colgando delante: tampoco sabrías qué hacer si la coges, pero tampoco sabrías dejar de perseguirla.
- Y si volvemos al nuevo disco, nos comentáis que estáis en un proceso de libertad y mayor exposición en vuestras letras. Para quiénes hayan seguido vuestra trayectoria, ¿qué diferencias se van a encontrar en ese nuevo trabajo?
Creo que los detalles son los que han marcado la diferencia. Las ganas de cambiar un poco el sistema de composición. Nosotros tenemos una forma muy clara de hacer canciones y es difícil salirse de ahí, pero el enfoque sí puede cambiar.
Creo que hay detalles en cómo se ha compuesto el disco y en cómo se ha grabado que lo hacen interesante. Y con las seis canciones que faltan por salir, creo que se sigue ese rollo y se nota una progresión.
No sé si es buena o mala, pero sí creo que hemos intentado buscar algo un poco diferente. Tampoco hemos descubierto la rueda, porque seguimos teniendo nuestra forma de hacer canciones, pero sí hemos encontrado algo con lo que emocionarnos nosotros mismos y cambiar un poco manteniendo la esencia.

- Hay álbumes que se cuecen a fuego lento y otros en cambio que llegan en un momento de incontinencia creativa. En vuestro caso, ¿cómo ha sido el proceso de composición de este nuevo disco?
Ha habido de todo. Hay canciones que nos han costado muchísimo. «Incandescente», por ejemplo, tenía ya hecha toda la estrofa, pero el estribillo me costó años sacarlo.
Y luego tienes canciones como «Amsterdam», que cuando Edu nos la enseñó venía prácticamente hecha. Cambiamos alguna cosa, pero básicamente era eso. Yo creo que esas son las mejores. Sobre todo menos dolor de cabeza.
Esta vez hemos tenido tiempo, que nunca habíamos tenido tanto para preparar las cosas. Nunca habíamos podido dar tantas vueltas a las canciones ni reflexionar tanto sobre qué queríamos.
Normalmente trabajamos con mucha inmediatez. Esta vez hemos podido pensar mejor cómo queríamos las cosas. Aunque eso también es un peligro, porque muchas veces la rapidez hace que funcione mejor el instinto que el pensamiento.
- ¿Tenéis algún ritual a la hora de componer?
Te diría que trabajar. Las canciones salen haciendo canciones. Cuando llegué a Madrid iba al Costello y a los garitos donde pensaba que estaban las canciones. Te das cuenta de que ahí hay historias, pero las canciones aparecen cuando te levantas por la mañana y te pones a trabajar.
El secreto está en que te pille haciendo canciones. Nosotros hemos desechado muchísimas para este disco. Mi móvil puede tener millones de audios. Algunos los escuchas ahora y dices: “Joder, aquí había una canción”. Pero tienes mucho que desechar para que salgan las buenas.
- Hace solo unos días, pudisteis celebrar el lanzamiento del single con un llenazo en la sala Mon. ¿Cómo fue el recibimiento del público?
Brutal. Nunca habíamos tenido un recibimiento así con canciones nuevas. Sobre todo «Amsterdam» y «Madrid» que son las últimas del set. Han pasado de entrar en el disco a ponerse directamente junto a «Ser valiente» y «Hay una luz».
Han entrado directamente al sitio más importante del concierto y se nota muchísimo que la gente las ha cogido al vuelo.
- Sabemos también que esto solo ha sido el principio. Estaréis en varios festivales este verano como el Metropoli, Cooltural, Sonorama o el Gigante anunciado hace nada. ¿Hay planes de alargar aún más la gira?
Sí, muchos planes. Hemos anunciado La Riviera para el 26 de diciembre y habrá mucho más. Ahora descansamos este mes, pero a partir de junio tenemos prácticamente todos los fines de semana ocupados.
Y en septiembre no vamos a parar. Ya tenemos cosas cerradas que todavía no se pueden anunciar, pero vienen sitios muy chulos para tocar. Y seguiremos haciendo cosas sin parar, seguramente hasta 2027. Con lo que nos ha costado hacer este disco, estaremos girándolo un par de añitos.
- Ahora que están tan de moda las colaboraciones, si os dieran barra libre, ¿con qué 3 artistas os gustaría trabajar?
En este disco no queríamos colaboraciones porque creemos que tienen que surgir de manera natural, en los backstage, viendo tocar a los colegas… ahí es donde se forjan de verdad.
Pero, por ejemplo, en «Amsterdam» hemos pensado mucho en Nina y Morgan. Creemos que le quedaría increíble. También nos fliparía colaborar con Leiva. Sería un sueño para él y para mí.
Y luego algo más raro o especial… quizá algo con un rapero molón, como lo que hicimos con Carlos Ares, pero llevando esa mezcla un poco más allá.
- Llega el momento de una de nuestras preguntas favoritas. Os vamos a proponer varias situaciones cotidianas y nos gustaría que nos digáis la canción ideal para cada una de estas situaciones.
- Una noche de pasión – «Lo hemos hecho mal».
- Un viaje en carretera – «Incandescente».
- Un atardecer – Te diría «1984», una canción del primer disco que mola mucho.
- El momento motivación haciendo deporte – «Dime que no» o «Amsterdam». Te pueden dar potencia.
- En la ducha – «Ser valiente».
- Para finalizar, nos gustaría que le contéis a nuestros lectores por qué deben darle una oportunidad a vuestra música y qué encontrarán en vuestros directos.
Comandante Twin es una banda de amigos que se dedica a hacer canciones con muchísimo cariño, tanto hacia las canciones como entre nosotros.
Y sobre todo somos una banda de directo. Muchos de nosotros vivimos de tocar en bodas, eventos… estamos muy acostumbrados a estar encima del escenario y con la gente.
Creo que lo que más puede sorprender es la emoción y la energía que se crea con las canciones. Por eso deberían venir a vernos. Darnos una oportunidad, al menos.
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