Hace un par de semanas, descubrimos a Néctar y uno de los adelantos de su próximo disco. Ahora, la banda ya ha publicado dicho disco titulado «Con este disco (lo) vamos a petar». Para conocer todos los detalles, entrevistamos a Enrique y Miguel, voz y batería de Néctar.
- Rompamos el hielo con las presentaciones. Para quién aún no os conozca, ¿quiénes sois Néctar? ¿Por qué ese nombre?
Enrique: Lo principal es que Néctar es: muy rap para el rock y muy rock para el rap. Y el nombre de Néctar lo escogimos porque por el tema del líquido de los dioses. El néctar que beben los dioses que es como la esencia pura y cruda.Nos gusta pensar que la música que hacemos es eso, es visceral y es la esencia nuestra convertida en letras e instrumentales. Tenemos una movida que es: «Bébetela en un frasco que te hará sentir pequeño si te sientes grande, y grande si te sientes pequeño. Bébete la como quieras, pero puto bébete la».
- Aunque ya teníais un par de EPs a vuestras espaldas, este año habéis publicado “Con este disco (lo) vamos a petar”, vuestro primer largo. ¿Cómo está siendo el recibimiento del disco hasta ahora?
Miguel: Pues la verdad que bastante bueno. A la gente le está molando mucho y está conectando. La gente que interactúa, sí que es verdad que estamos hablando a una escala pequeña, pero muy bueno. Me hace gracia que el otro día, por ejemplo, hablé con gente que había escuchado algo y no les terminaba de encajar, y en cambio, les está molando mucho este disco porque están conectando muy bien con él, ya sea por las instrumentales, por la forma en la que hemos compuesto los temas, por las letras… Pero a la gente le está gustando y en directo, además, está está funcionando muy bien. Nos está pues permitiendo hacer que la gente sude, que es un poco lo que buscamos siempre.
Enrique: También hay una cosa que con este disco a nivel audiovisual, le dimos un toque más potente, más profesional. Nos estuvieron ayudando Nuria Lacalle en todo el tema de dirección creativa, Melisa Seser en fotografía y María Echeverría en estilismo. Y lo que dice Miguel, que a mí hay muchas personas que me dicen que han empezado a escuchar el disco y nuestra música porque les ha entrado por los ojos y de repente han llegado al disco y han dicho: «¡Joder, qué guapo está!».
Miguel: Sí, es como un poco un 360 bastante guay lo que hemos conseguido montar con el disco.

- ¿Y por qué después de dos EPs lanzáis ahora un largo?
Miguel: Pues porque es el paso natural de casi cualquier banda. O sea, en realidad tampoco sé si existe una razón más allá de de eso. No era un concepto que quisiéramos convertir. Siempre los EPs intentamos conceptualizarlos y el disco también lo hemos hecho así, y no había como «vamos a hacer un disco que hable sobre esta temática» y tal. Ha salido de una forma muy orgánica. Nosotros componemos así siempre. Nos juntamos todos en el local, a veces hay una idea primigenia, un riff o un ritmo o una letra que puede haber por ahí, pero siempre es como componiendo entre todos. Y han salido así cada uno de los temas del disco. De hecho, eran más temas que hemos quitado porque no tenían sentido con el concepto que le dimos al al disco, pero no tiene más vueltas que, bueno, pues dar el siguiente paso natural, también para decir: «Oye, estamos aquí, ¿sabes? Somos una banda que va en serio, que no esto no son singles sueltos y un par de EPs».
- La pregunta es obligada, ¿lo vais a petar o vais a petar?
Miguel: Pues con este calor voy a petar. (Risas)
Enrique: Cada vez que nos lo preguntan es un poco más cerca de petar. (Risas) Y, bueno, no sé, el disco ha sido como un chute de de motivación para para seguir tirando para adelante, porque con todo el tema de la composición del disco nos tiramos un año prácticamente sin tocar y encerrados en el local, y ahí a veces como que la energía se te va un poco por los suelos y te da miedo volver, y hay veces que te dan ganas de dejarlo, pero esto ha sido como la motivación que nos hacía falta. Ver ya por fin fuera algo potente nuestro motiva.
Miguel: Sí. Y creo también que como… yo no no me gusta decir ahora categóricamente qué ha pasado con el disco porque nosotros queremos darle recorrido al disco. O sea, una de las cosas que teníamos muy claras al principio, y que lo habíamos visto por experiencias propias y por experiencias a nuestro alrededor, es bandas… no voy a decir emergentes, porque para ser emergente hay que emerger, si no underground, directamente, que sacan un disco, se esfuerzan mucho y el disco se queda ahí. Entonces nosotros lo que queríamos era que no fuera así, que el disco tuviera recorrido y poner todos los esfuerzos. Y para nosotros el año que viene, bueno, a final de este año y el año que viene, sigue siendo una continuidad de este disco, no es: «Oye, ya está, hasta aquí este verano y se muere». Nosotros queremos seguir apostando por el disco, apostando por el disco en directo y ver hasta dónde nos lleva. Y si al final petamos, pues bueno, pues petamos con el «(lo)» o sin el «(lo)», ya veremos.
Enrique: Aún tenemos un año para decidir si el «(lo)» está entre paréntesis o no.
- Y hablando de petarlo, ahora que habéis sacado vuestro primer LP, ¿qué sería el éxito para Néctar?
Miguel: A ver, el éxito para mí personalmente, para Miguel, sería poder vivir de de la música. Pero de alguna forma un poco más humilde, poder tocar el disco, estar presente, seguir pudiendo componer y que tuviera recorrido lo que hagamos, ya sería un éxito bastante bastante positivo.
Enrique: Sí, yo también. O sea, evidentemente vivir de la música sería la hostia, pero los microéxitos esos de poder seguir tocando, seguir componiendo cosas nuevas, seguir quedando en el local, seguir disfrutando los temas, aunque vengan a vernos 100 personas o 20, para mí es el principal objetivo. Luego ya ya se verá.
Miguel: Sí, seguir haciendo música al fin y al cabo.
- A lo largo de vuestras canciones nos encontramos con que la ironía actúa de alguna manera como hilo conductor. ¿Qué habéis querido transmitir?
Enrique: Yo hago las letras, soy el cantante pero no soy una persona como super de protesta y que se esté… bueno, me quejo, pero tampoco tanto. Pero no sé, me debe ser que también me contagio de me contagio de ellos, de la situación en la que estamos todos, y acabó saliendo esto. Los dos EPs anteriores eran un poco más viscerales, más hablando de emociones, y esto salió diferente. A mí me sorprendió la verdad, cuando acabamos el disco, escuchando los temas, y ahí fue cuando empezó a salir el concepto y lo demás, dije: «Joder, o sea, estamos muy quemados». Y me hace gracia que haya salido de esta manera, porque también nosotros somos así, o sea, estamos todo el rato bromeando, tenemos un tono muy cómico, y fuimos capaces de de mezclarlo de esa forma. Me acuerdo, por ejemplo, de la canción de Despojo social, cuando la empezaron a tocar por primera vez, a componerla, a mí me hacía muchísima gracia el ritmo, me parecía la típica canción de granja de escuela. Todos estábamos en el mismo punto de quemados por el curro, con un ritmo de vida que no te deja descansar para nada. Entonces salió así, salió en modo protesta pero oculta detrás de esa ironía.
Miguel: Sí. Yo creo que es que es lo que hay, es decir, lo que lo que cantamos es la realidad que vivimos. A veces es como: «Buff, es que tan… tampoco vemos otra solución u otra salida, entonces por lo menos riámonos de esto». Y no nos tomemos tampoco tan en serio a nosotros mismos con nuestras quejas porque, bueno, no dejan de ser quejas de primer mundo, en nuestro caso por lo menos. Entonces, bueno, simplemente reírse un poco de esto y hacer humor, que de alguna forma es un poco lo que nos representa. Nos quejamos, pero tampoco demasiado en serio.
- Otra cosa que queda clara desde la primera escucha, es que tenéis un sonido propio. ¿Cómo definiríais vuestro estilo?
Miguel: Nosotros nos apoderamos de una cosa que nos dijeron una vez, que es como si no saben si somos rock o rap o qué somos y tal, y dijimos que somos muy rock para el rap y muy rap para el rock. En definitiva, eso es Néctar y hemos ido construyendo con el tiempo este sonido en concreto, pero sonidos anteriores no los descartamos. Es decir, no significa que ahora de repente todo vaya a ser así. Creo que ninguno de nosotros está muy alineado con la idea de de «este es tu estilo y ya de aquí no te mueves». Lo único que tenemos claro es que tenemos una base muy clara de rock, rock alternativo y alrededores. Y que la base de letra es rap. A partir de ahí, mezclamos un poco como nos viene en gana, o sea, si de repente dentro de un año o dos sacamos un EP que mezcla con electrónica, pues nosotros no esperamos que la gente se lleve las manos a la cabeza. También depende un poco de las influencias que tengamos en ese momento.
Enrique: Y que desde nuestro punto de vista sigue vigente, o sea, todo lo que hemos hecho hasta ahora mantiene esa esencia de rap y rock. A veces pues es más rock que rap, a veces va todo muy muy a la par, o sea, vamos variándolo y modificándolo. Y luego también eso, con colaboraciones pues llegamos a otros sitios más más allá del rap y del rock.
- Hablemos de la composición. ¿Tenéis algún ritual o manía a la hora de componer? ¿De dónde sacáis la inspiración?
Enrique: Pues eh… Es de supervivencia más bien. (Risas)
Miguel: Yo creo que sí. Por ejemplo, hubo una época que Marcos, el guitarrista, estaba muy metido en Fontaines D.C. Entonces a raíz de Fontaines salieron muchas cosas. Pero luego, por ejemplo, Despojo social, que es gracioso, es una línea que sacó Urko, el bajista, que viene de una idea que le dio un alumno en una clase de guitarra. Un alumno le dijo: «Ah, se me ha ocurrido esto y tal». Entonces Urko le dio una vuelta y salió de ahí. O sea, al final la la la inspiración viene de sitios muy diferentes, viene de épocas diferentes en las que estamos tocando, grupos y estilos diferentes que estamos escuchando. Yo creo que nos afecta hasta el tiempo. O sea, si de repente compusiéramos el disco en verano sería diferente a si lo componemos en invierno. De hecho, tenemos un EP que es Un refugio en un castillo, que es un EP compuesto íntegramente en una especie de castillo en el que nos nos encerramos durante tres o cuatro días y compusimos el EP entero, y se nota que viene de ahí, viene de una introspección, de otro otro rollo completamente diferente. Entonces, bueno, pues viene un poco de ahí la inspiración, de componer juntos sobre todo.
Enrique: Luego también el proceso de composición que decías es muy de seguirnos unos a otros. En plan, a lo mejor llega Miguel y dice: «Oye, estoy probando esto» y tal, y se pone a tocar, y de repente Marcos, sin decir nada, se pone a tocar la guitarra, se miran y tal, y Urko se mete también con tal, y empieza a crearse y a tejerse una instrumental, y a mí ya me viene y me pongo con el móvil a escribir. O sea, es todo muy natural y creo que casi todos los temas los hemos compuesto así. Alguien tira de algo y empieza a salir. Luego ya le damos vueltas. A lo mejor nos lo llevamos a casa, volvemos otro día con cosas nuevas, pero pero siempre viene de de esa forma.
Miguel: Incluso meses después. O sea, de repente recuperamos cosas que hemos grabado en el local con el móvil, Marcos se pone a revisar grabaciones antiguas que tiene y dice: «Bua, he visto esto y es una basura, pero justo este trozo está guay. Veamos qué hay por ahí». Y entonces recuperamos líneas antiguas. Pero siempre es del trabajo en conjunto.
- Se suele decir que hoy en día dedicarse a la música es una misión suicida. ¿Cuál es vuestro secreto? ¿Qué os hace seguir adelante?
Enrique: ¡Que somos masoquistas! (Risas)
Miguel: Pues que no vamos lo suficiente a terapia, supongo. (Risas) No, no lo sé, o sea, yo pff… en mi caso es que es como inevitable. O sea, la música ya forma parte de mi vida desde hace mucho tiempo y siempre es como que busco la forma de de seguir y de hacer más cosas y al final nunca he parado. Desde hace muchos años para aquí nunca he parado. He estado en diferentes proyectos, proyectos que no van a ninguna parte, otros que funcionan y luego por lo que sea pues me voy o lo que sea, o sea, quiero decir, al final la música ha formado parte de mi vida y es inevitable. El trabajo que tengo es lo que me permite de alguna forma poder seguir haciendo esto y vivir y tener un piso aquí en Madrid. Pero sí, siempre ha sido así y creo que es un poco también lo que lo que nos mantiene juntos. Creo que Néctar es el proyecto más largo que he tenido en toda mi vida y y creo que también es es porque estamos muy alineados todos en ese sentido. Todos somos muy amigos y vamos todos hacia el mismo sitio, juntos.
Enrique: Y para todos. Para los cuatro la música es nuestro plan A, llegue a donde llegue. Hemos llegado a esa conclusión de que esto es lo que queremos hacer, aunque pasen 20 años y sigamos con nuestro curro. Pero lo que queremos hacer es música en esta vida.
- Ya habéis tenido la oportunidad de tocar estas canciones en vivo. ¿Qué tal esos primeros conciertos?
Enrique: Pues a ver, el primero la presentación del disco la verdad que salió muy bien, pero es lo típico… llevábamos mucho sin tocar, son todo temas nuevos, entonces fue un concierto correcto, a la gente le gustó, pero nos dimos cuenta de que, bueno, lo que sabe todo el mundo, que el disco hay que rodarlo, hay que domarlo, hay que hacerse con las canciones. Y a partir de ahí, la verdad que muy bien. Estuvimos en Galicia, en Ortigueira, en Coruña, y ahí ya se notó que estábamos mucho más tranquilos y que teníamos los temas mucho más interiorizados. Y ahora el último que hicimos fue a principios de mes aquí en la sala El Sol. Ahí para mí fue un concierto de decir: «Joder, ya!», aunque por supuesto que aún falta. Yo lo mido pensando en los temas en el EP anterior, que ahora cantamos en el concierto, algún tema de esos, y digo: «Buah, es que este tema lo tenemos que lo podemos tocar con los ojos cerrados, las manos a la espalda». Entonces aún le queda, pero va por buen camino, o sea, vamos a ir cambiando cosas, vamos proponiendo dinámicas con el público, vamos encontrando cosas nuevas en los temas que nos van molando. Y ahora en agosto tocamos aquí en la sala Cadillac Solitario en un concurso de bandas y a seguir…
Miguel: Y luego septiembre otra vez nos tocará aquí en la Cadavra con Lapsus Plank. Yo creo también que una cosa que a mí me gusta mucho decir y suena un poco a broma, pero me gusta pensar que los conciertos son como ensayos con gente. O sea, y no en el sentido de que estemos probando nada, sino en el sentido de esta gente viene aquí a pasárselo bien, viene aquí a cantar temas, a dejarse la garganta, a echarse unas birras, bailar, sudar y conectar entre ellos, con nosotros, lo que haga falta. Entonces es un poco lo que buscamos siempre en los conciertos. Creo que en la Siroco, el primer concierto, estábamos como un poco más agobiados en ese sentido, pero que poco a poco ya es como: «Mira, el disco es nuestro, nosotros lo tenemos que defender, tenemos que hacer que la gente se lo pase bien», y es un poco lo que buscamos siempre, esa interacción con la gente y poco a poco yo creo que lo vamos encontrando otra vez, que ya lo habíamos encontrado, pero que le vamos quitando como importancia al disco, por decirlo de alguna forma. Y yentonces, bueno, la idea es seguir tocando más, buscar huecos donde nos nos dejen tocar, que al fin y al cabo es un poco lo que venimos a hacer. Mandando mails y más mails… (Risas)

- Sabemos que aún tenéis un par de fechas por delante pero, ¿qué planes hay más allá del verano?
Miguel: Más allá del verano, tendremos en septiembre este concierto, luego vamos a hacer un pequeño parón entre noviembre y marzo, más o menos, y luego volvemos otra vez a la carga.
Enrique: Irnos fuera de Madrid, nos apetece bastante, y hay algo por ahí que ojalá salga.
Miguel: Sí, de momento está ahí un poco como entre bambalinas, pero que la idea es como un proyecto con más bandas y tal para poder tocar más, que al fin y al cabo es un poco la la idea, más allá de que nos hagan caso. Si no nos hacen caso, pues nos montamos nosotros nuestras películas.
- Llega el momento de una de nuestras preguntas favoritas. Os vamos a proponer varias situaciones cotidianas y nos gustaría que nos digais la canción ideal para cada una de estas situaciones.
-
-
- Una primera cita – «1+1 son 7» de Fran Perea o «Rosas» de La oreja de Van Gogh.
- Un día de playa – «Me siento bien» de Néctar.
- Un viaje en carretera – «It’s a Long Way to the Top (If You Wanna Rock ’n’ Roll)» de AC/DC o «I’m Gonna Be (500 Miles)» de The Proclaimers.
- Para calentar antes de un concierto – «Peces en el río» de Néctar o alguna de Bring Me The Horizon o de Eminem.
-
- Para finalizar, queremos dejaros un espacio para que le contéis a nuestros lectores por qué deben darle una oportunidad a vuestra música y qué encontrarán en vuestros directos.
Miguel: Yo diría que por probar, que es un poco lo que creo que tiene que hacer todo el mundo escuchando música, que es probar y escuchar cosas diferentes, que es un poco de lo que va esto. Y en nuestros conciertos, pues lágrimas, sudor y saliva, que ya lo dice nuestro segundo EP.
Enrique: Lo típico que dirá todo el mundo, ¿no? Nadie va a decir: «No, te lo vas a pasar mal en nuestros conciertos». No, te lo vas a pasar bien y pasas a formar parte de de una pequeña comunidad que estamos haciendo de gente que se conocen entre ellos. Que luego nos vamos a tomar unas birras después del concierto, que nos lo pasamos bien y que por lo general quieren repetir otra vez.
REDES SOCIALES
¡No olvides seguir a Néctar en sus redes sociales!
